En esta capilla se encuentra uno de los retablos barrocos más altos y llamativos del Conjunto Catedralicio, en cuya hornacina central se encuentra la imagen, de factura reciente, del beato Fray Diego José de Cádiz, gran predicador del siglo XIX cuyos sermones en Guadix le confirieron el título de canónigo honorario de esta Catedral.

Llamativo también es, situado en el lateral, el sepulcro marmóreo  de Fray García de Quijada, el primer obispo accitano tras la Reconquista. Situado durante siglos en el presbiterio de la Catedral gótica, fue trasladado a su actual emplazamiento cuando se realizó la nueva cabecera en el siglo XVIII. En él, el prelado aparece yacente revestido de pontifical, destacando en el conjunto un fuerte sabor italianizante renacentista.