Primera redimida del Hijo Redentor, como rezan los cantos propios inmaculistas de este primer templo accitano, la imagen de la Inmaculada que preside la capilla es obra de la Escuela Granadina, de considerables dimensiones, sigue el postulado artístico de Alonso Cano. Es fácilmente atribuible a Ruiz del Peral, aunque su autoría es aún disputada entre varios autores, todos ellos de primera fila. El retablo ejerce de perfecto marco para la portentosa escultura.

La imagen de la Inmaculada resume el ideal más completo y eterno de mujer.