Ambas capilla, aunque en diferentes espacios (flanquean la capilla de La Encarnación) de la girola, son similares en su trazado y en el retablo que albergan. Su situación en la girola, hace que sean de más reducidas dimensiones que el resto de las capillas catedralicias. En cambio, sobre ellas se yerguen valiosas vidrieras catedralicias que ilustran devotos prelados.
Dichos retablos, que podemos denominar “martiriales” por el predominio del color rojo y las devociones a las que se dedican, son obra del siglo XVIII.

San Fandila es un santo de devoción local, nacido en Guadix y muerto en Córdoba a manos de los musulmanes en el siglo IX, por predicar la Fe Cristiana desafiando los mandatos califales. San Sebastián, también santo por su defensa de la Fe, es en cambio una devoción universal de la Iglesia.